La empresa necochense, que este año cumple 18 años, mantiene sus dos locales y una planta de producción en Quequén, con una dotación de unas 15 personas. María Alejandra Spaltro destacó la respuesta del público, pero advirtió que el consumo “ha bajado mucho” y reclamó más acciones para fortalecer el turismo y la actividad comercial
En un escenario comercial atravesado por la caída del consumo y la incertidumbre sobre la evolución de la economía, una empresa necochense que nació hace 18 años continúa apostando al trabajo, la innovación y la cercanía con sus clientes. Dolche, la firma familiar dedicada a la elaboración de alfajores, chocolates y otros productos, sostiene sus dos locales en la ciudad y una planta de producción en Quequén, mientras prepara nuevas propuestas para seguir diferenciándose.
María Alejandra Spaltro, integrante del grupo propietario, contó este viernes 14 de agosto en el programa Voces de la Tarde que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3 FM, cómo atraviesa la empresa este momento económico y comercial.
La primera referencia fue positiva. El nuevo local ubicado en pleno centro, en la esquina de 57 y 62, logró una respuesta que incluso sorprendió a sus propios responsables. “Estamos contentos. La verdad que era algo que no esperábamos”, reconoció Spaltro, quien destacó que, pese a las dificultades económicas, el movimiento de clientes permite sostener una actividad permanente.
“Sabemos que estamos como todos en años difíciles, donde el consumo ha bajado un montón, donde no es fácil mantenerse”, señaló. Y agregó: “Hoy por hoy, me vengo hasta acá y dejé el negocio con gente y es una bendición. Agradecemos porque la gente nos ha respondido súper bien”.
La empresa emplea actualmente a unas 15 personas y concentra la producción en su planta de Quequén, desde donde abastece los dos locales propios, el del centro y el de la billa balnearia, en 83 casi avenida 2. También cuenta con algunos distribuidores fuera de Necochea, aunque ese segmento atraviesa mayores dificultades.
Alejandra Spaltro explicó que el mercado de la chocolatería y los alfajores se volvió mucho más competitivo, con nuevas marcas y productos que aparecen permanentemente. Frente a esa situación, Dolche decidió no competir por volumen, sino por diferenciación.
“Nosotros trabajamos con cobertura, trabajamos con baño para tener un alfajor más económico. Nosotros nos dedicamos a hacer algo totalmente nuevo”, explicó. Según sostuvo, existe un público que reconoce esa diferencia y busca los productos como regalo, presente o recuerdo de Necochea.
La innovación se convirtió así en una de las herramientas principales de la empresa. El desarrollo de nuevos sabores demanda numerosas pruebas y horas de trabajo, pero forma parte de una estrategia que busca generar experiencias diferentes. Entre los productos mencionó el Pasión Dolche, creado con motivo del mundial de fútbol, y el alfajor triple, además de un nuevo box que reúne distintos sabores para que los consumidores puedan probarlos.
“Estamos trabajando siempre desde Dolche en la innovación, en vivir una experiencia”, manifestó.
También adelantó que la firma prepara un nuevo alfajor, aunque prefirió mantener el secreto hasta que esté listo. El lanzamiento podría vincularse además con los 18 años de la empresa, que se cumplirá próximamente, fecha en la que ya preparan alguna acción especial.
Mientras tanto, la empresa también renovó su imagen. Alejandra Spaltro contó que la conocida camioneta de Dolche está siendo acondicionada como parte de un proceso de rebranding de la marca y que volverá a las calles con una nueva imagen publicitaria.
La experiencia del local del centro también permitió confirmar, según la empresaria, que existe una dinámica comercial diferente a la de la Villa Balnearia. “La movida está acá”, afirmó al referirse al centro, donde confluyen bancos, escuelas, colegios, instituciones, oficinas públicas y una intensa circulación cotidiana de vecinos.
Pero detrás de ese movimiento, Spaltro advierte una realidad más compleja: “No hay consumo. Ese es el gran problema, ha bajado mucho el consumo”, añadió.
La situación también se refleja en la búsqueda de empleo. La empresaria aseguró que recibe currículums prácticamente todos los días y relató haber observado largas filas de personas buscando trabajo. “Gente que quiere trabajar no quiere robar”, afirmó, al destacar la necesidad de generar oportunidades laborales.
En ese contexto, valoró especialmente la posibilidad de sostener los puestos de trabajo de Dolche. “Estamos agradecidos de tener trabajo, de poder darle trabajo a por lo menos esas 15 personas que tenemos continuamente”, expresó.
Para Alejandra Spaltro, mantener una empresa familiar implica mucho más que administrar un negocio. Es estar pendiente de los locales, de la fábrica, de las máquinas, de los productos y del personal. “No es que estoy sentada en una silla mirando qué está pasando”, resumió.
También puso el acento en la construcción del equipo de trabajo y en la capacitación del personal. “No es fácil lograr equipo. El recurso humano, capacitarlo, prepararlo, que te atienda bien, es toda una construcción”, sostuvo.
De cara al próximo verano, Spaltro se mostró cautelosa y evitó proyectar grandes movimientos sin certezas. Al mismo tiempo, reclamó una mayor planificación turística y comercial para Necochea, con eventos que puedan sostenerse en el tiempo y generar movimiento durante todo el año.
“Tenemos que hacer eventos”, propuso, y planteó la necesidad de que comerciantes, empresarios e instituciones puedan trabajar juntos para generar propuestas que atraigan visitantes.
Con prudencia frente a un mercado que todavía no recuperó el consumo, Dolche transita sus 18 años con una fórmula que sus responsables consideran indispensable: trabajo, creatividad, nuevos productos y una relación cercana con el público. “Con esfuerzo, trabajo y dando muchísimo amor a lo que uno hace, se logran buenas cosas”, concluyó Spaltro.



