El integrante del Complejo de Mar Camping Miguel Lillo analizó en Voces de la Tarde la dura temporada turística, el cambio en el perfil del visitante y los desafíos de sostener actividad durante todo el año en Necochea
El turismo en Necochea atraviesa una transformación profunda y quienes trabajan históricamente en el sector lo perciben con claridad. Así lo expresó Rafael Mugica Lázaro, integrante del Complejo de Mar Camping Miguel Lillo, durante una entrevista en el programa Voces de la Tarde, que se emite por Radio Noticias Necochea.
En una charla que mezcló análisis económico, turismo, cambio climático y perspectivas sobre la ciudad, Mugica Lázaro aseguró que la última temporada de verano fue una de las más difíciles de las últimas décadas para el sector.
“Fue una temporada (estival pasada) muy mala. Peor que la salida de la pandemia”, afirmó sin rodeos, al describir un escenario inesperado incluso para quienes tienen décadas de experiencia en la actividad.
“Nosotros todos los años nos preparamos para que sea la mejor temporada. Veníamos de un verano normal y pensé que esta vez, aunque fuera floja, no iba a ser tan mala. Tener que sacar empleados en plena temporada no nos había pasado nunca”, sostuvo.
El empresario explicó que enero último registró niveles de ocupación muy por debajo de lo habitual y que el complejo llegó a tener menos de 600 personas diarias en momentos que históricamente eran de máxima demanda. “Nos sobraba gente en todos lados”, resumió.
A esa caída en el movimiento turístico se suman costos fijos cada vez más elevados. Mugica Lázaro describió con crudeza el impacto de las tarifas y los gastos operativos durante la baja temporada. “Antes no mirábamos determinadas variables y hoy sí. Tenés que juntar millones para la luz, el gas y los sueldos aunque el camping esté prácticamente vacío”, señaló.
Sin embargo, lejos de resignarse, el complejo comenzó a trabajar en una estrategia distinta para sostener actividad durante el otoño y el invierno, o sea la baja temporada. Allí aparecen los contingentes estudiantiles como una alternativa que logró buenos resultados en este 2026.
Actualmente el camping recibe grupos de colegios de Mar del Plata, en una experiencia que combina naturaleza, actividades recreativas y convivencia. “Hay escuelas marplatenses que hacen sus viajes de integración al inicio del año y nosotros logramos captar ese público”, explicó.
Las excursiones por el parque, el sandboard en los médanos y las actividades nocturnas forman parte de una propuesta pensada especialmente para quienes visitan la ciudad fuera del verano. “Necochea no es solamente enero y febrero. Hay que salir a vender la ciudad en baja temporada”, indicó.
El entrevistado también describió un cambio fuerte en el perfil del turista tradicional de camping. Según explicó, el visitante histórico de carpa prácticamente desapareció durante los últimos tres años, producto de la crisis económica y la imposibilidad de afrontar gastos de traslado y vacaciones.
“Muchos clientes históricos dejaron de venir. Yo mismo los llamé por teléfono y algunos se emocionaban porque los recordábamos. Pero la realidad es que no podían viajar”, relató.
Incluso contó situaciones conmovedoras de familias que, pese a recibir invitaciones para alojarse gratuitamente, igualmente no podían concretar el viaje. “No tenían plata para el combustible o no podían cerrar el negocio una semana. Ahí entendés la dimensión de lo que pasa”, dijo.
Esa transformación modificó completamente la lógica del camping. Mientras años atrás predominaban las carpas en la actualidad el complejo recibe principalmente motor homes, casillas rodantes y turistas que buscan mayores comodidades. “Antes era 70 por ciento carpa y 30 casillas. Hoy es exactamente al revés”, detalló.
Frente a ese escenario, el grupo concesionario evalúa ampliar la oferta de alojamientos premium dentro del predio, con mayor confort y servicios. “Hay un público más exigente que pide baño privado, calefacción y comodidad. Nosotros tenemos que adaptarnos a esa realidad”, expresó.
Otro de los temas centrales de la entrevista fue el impacto climático sobre la costa necochense, con el paso del reciente temporal. Mugica Lázaro relató las complicaciones que generaron este último y confirmó que el mar destruyó infraestructura recientemente construida en el complejo.
“La escalera (que actúa de bajada a la playa) se la regalamos al mar”, resumió, al recordar los daños ocasionados por la erosión costera y el fuerte oleaje registrado días atrás. También explicó que el refugio de guardavidas estuvo a punto de derrumbarse tras ser socavado por el avance del agua.
Ante esa situación, el complejo viene realizando obras hidráulicas y forestación para mejorar el drenaje y sostener el entorno natural. “El cambio climático ya no es una discusión teórica. Lo estamos viviendo”, afirmó.
Durante la charla también hubo espacio para reflexionar sobre la imagen urbana de Necochea y las inversiones privadas en marcha. Mugica Lázaro valoró las remodelaciones y nuevos emprendimientos turísticos, aunque expresó preocupación por el deterioro del complejo casino.
“Es una de las primeras cosas que nos mencionan los turistas junto con las rutas y la infraestructura. El casino es una postal de la ciudad”, sostuvo.
A pesar del contexto económico incierto y de las dificultades del sector, el empresario aseguró que seguirán apostando por Necochea y por el crecimiento del complejo. “Tenemos que entender cuáles son las nuevas reglas del juego y adaptarnos. Vamos a seguir invirtiendo y pensando en el futuro”, concluyó.








