El 8 de septiembre se presentará en Necochea una historieta basada en la investigación realizada por Juan Pablo Borrelli sobre la vida del general Mariano Necochea. La propuesta busca acercar a las nuevas generaciones la figura del militar cuyo nombre lleva la ciudad y el distrito, y recuperar aspectos poco conocidos de su trayectoria independentista
Hay nombres que forman parte de la vida cotidiana de una ciudad hasta tal punto que, con el paso del tiempo, se corre el riesgo de olvidar la historia que hay detrás de ellos. Necochea es uno de esos casos. El nombre que identifica a la ciudad cabecera y al distrito pertenece a un protagonista de las guerras de la independencia sudamericana, cuya trayectoria excedió largamente las fronteras argentinas.
Sobre esa figura trabajó el necochense Juan Pablo Borrelli, quien el próximo 8 de septiembre, a las 18.30, en el Centro Cultural y Biblioteca Popular Andrés Ferreyra, presentará una historieta basada en su investigación y libro de 2023, “Mariano Necochea, gran mariscal sudamericano”.
La elección del formato no es casual. Borrelli explicó que el objetivo es convertir aquella investigación histórica en un material didáctico que pueda ser utilizado y apropiado por estudiantes de escuelas primarias y secundarias.
“Gran mariscal” es una denominación que Borrelli utiliza para dimensionar la figura de Necochea. Se trata de la máxima distinción honorífica otorgada por el Estado peruano, país donde el militar argentino desarrolló buena parte de su trayectoria y donde finalmente descansan sus restos.
Mariano Necochea no sólo participó de la lucha por la independencia argentina. Su recorrido militar lo llevó también por Chile, Bolivia, Perú y Ecuador. Fue, además, jefe de la guarnición de Guayaquil, cuando esa ciudad se encontraba bajo jurisdicción peruana y atravesaba una disputa política y territorial vinculada con Simón Bolívar.
Para Juan Pablo Borrelli existe, además, una cuestión simbólica que merece ser recuperada: en la propia identificación de Necochea se ha ido perdiendo incluso su grado de general, que corresponde al reconocimiento militar argentino. Y esa omisión, entiende, no es un detalle menor cuando se trata de reconstruir la dimensión de un personaje histórico.
La relación de Necochea con el general José de San Martín constituye otro de los capítulos centrales. Fue jefe de uno de los escuadrones vinculados a la estructura de los Granaderos a Caballo y tuvo una participación destacada en las campañas independentistas.
Pero uno de los episodios que Borrelli rescata especialmente es el de la batalla de Junín, librada en 1824. Allí Necochea encabezó la caballería, avanzó al frente de sus hombres y recibió numerosas heridas, al punto de ser dado prácticamente por muerto.
La situación provocó la orden de retirada impartida por Bolívar. Sin embargo, el oficial peruano Andrés Rázuri desobedeció esa orden y decidió lanzar al combate a una reserva preparada previamente por Necochea. Al frente de esa fuerza se encontraba, entre otros, el coronel Isidoro Suárez.
Y allí aparece una conexión inesperada con otro nombre de enorme peso cultural: Jorge Luis Borges. Su bisabuelo fue precisamente el coronel Suárez, subordinado de Necochea y protagonista de aquella jornada decisiva.
Juan Pablo Borrelli también preparó un video sobre la vida de Necochea, que acompañará la presentación, y sumará referencias a la visita que Borges realizó a Necochea durante la década de 1960. Una manera de entrelazar historia militar, memoria local y patrimonio cultural.
La fecha elegida tampoco resulta casual. El 7 de septiembre se conmemora el nacimiento de Mariano Necochea, quien este año cumpliría 236 años. Apenas unos días después, la presentación de la historieta servirá como antesala de otro aniversario profundamente ligado a su nombre, o sea el de la fundación de Necochea, que se recuerda cada 12 de octubre.
La propuesta de Borrelli apunta, en definitiva, a algo más que contar una biografía. Busca recuperar para Necochea la historia del hombre cuyo apellido lleva desde hace casi un siglo y medio, y hacerlo mediante un lenguaje capaz de llegar a quienes todavía están construyendo su propia mirada sobre el pasado.
Porque conocer quién fue Mariano Necochea también significa comprender por qué una ciudad, un partido y hasta distintas instituciones militares llevan su nombre. Y, sobre todo, recordar que detrás de una denominación cotidiana existe una historia sudamericana mucho más grande de lo que habitualmente se conoce.



