Ignacio “Nacho” Rubio repasó la actualidad de la empresa familiar, que combina mudanzas de larga distancia, guardamuebles y compra-venta de muebles usados. Reconoció que la caída del consumo también se siente en el rubro, aunque destacó que la diversificación de servicios permite sostener la actividad.
La realidad económica también se refleja en un rubro tan particular como el de las mudanzas y la compra-venta de muebles usados. Sin embargo, la experiencia acumulada durante más de dos décadas y la diversificación de los servicios le permiten a Mudanzas Rubio Compraventa mantener su actividad en un contexto donde el consumo se ha vuelto mucho más cauteloso.
Así lo expresó Ignacio «Nacho» Rubio, integrante de la empresa familiar, durante una entrevista concedida este martes 21 de julio en Voces de la Tarde, el programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3 FM.
Desde el local ubicado en calle 87 Nº 1460, entre 34 y 36, la firma desarrolla tres actividades que hoy se complementan entre sí: las mudanzas locales y de larga distancia, el servicio de guardamuebles y la compra-venta de muebles usados.
«Son tres rubros distintos, pero van muy de la mano», resumió Rubio, al explicar que muchas veces un mismo cliente utiliza más de uno de esos servicios durante un proceso de mudanza o cambio de vivienda.
El comercio atiende de lunes a viernes, en horario corrido de 9 a 16, ofreciendo una amplia variedad de muebles usados en buen estado: camas, mesas, sillas, placares, roperos, colchones, aberturas, puertas, ventanas y numerosos artículos para el hogar.
“Nacho” Rubio explicó que buena parte de su clientela está integrada por jóvenes que comienzan a equipar su primera vivienda y encuentran en los muebles usados una alternativa accesible para afrontar los costos de instalarse.
«Muchas veces arrancan comprando un dormitorio o un comedor y, cinco o seis años después, vuelven para venderlo porque cambiaron de casa o pudieron comprar muebles nuevos», comentó.
La empresa también realiza tasaciones y compra muebles directamente en los domicilios. Hoy, gracias al uso del WhatsApp, gran parte de esas consultas comienzan con el envío de fotografías, lo que agiliza la evaluación previa antes de concretar una visita.
No obstante, Rubio reconoció que el movimiento comercial atraviesa un momento de menor actividad.
«Hoy está todo muy tranquilo», señaló, al explicar que los muebles no forman parte de los consumos prioritarios de las familias, que primero destinan sus ingresos a alimentación, servicios y otras necesidades básicas.
Frente a ese escenario, la empresa sostiene gran parte de su funcionamiento gracias a las otras dos áreas de trabajo.
Una de ellas es el servicio de guardamuebles, que funciona en un depósito especialmente acondicionado, equipado con cámaras de seguridad, alarmas y cobertura de seguro.
Allí se almacenan muebles de personas que aún no encuentran vivienda definitiva, familias que alquilan inmuebles amoblados, o simplemente clientes que desean conservar muebles heredados hasta decidir su destino.
«Es como alquilar una cochera, pero para guardar muebles», explicó Rubio, quien señaló que la demanda de este servicio ha crecido de manera sostenida durante los últimos años.
El otro gran pilar de la empresa continúa siendo el servicio de mudanzas, actividad que dio origen al emprendimiento familiar y que hoy alcanza distintos puntos del país.
Buenos Aires y La Plata siguen siendo los destinos más frecuentes, aunque durante los últimos meses realizaron viajes a Neuquén y próximamente partirán hacia Chaco.
Rubio destacó que el crecimiento de provincias como Neuquén, impulsado por la actividad de Vaca Muerta, ha generado un importante movimiento de personas que se trasladan por razones laborales, incrementando la demanda de mudanzas hacia esa región.
También señaló que la empresa trabaja regularmente con clientes que se trasladan hacia Mendoza, Córdoba, Santa Fe, La Pampa y otras provincias, adaptándose a las necesidades de cada familia.
La experiencia también resulta fundamental cuando deben realizar maniobras complejas, como el ingreso o retiro de muebles por balcones o pisos elevados mediante sistemas especiales de izado.
«Hay trabajos donde el viento o las condiciones del edificio obligan a esperar el momento adecuado. No es solamente subir un sillón: hay que hacerlo con seguridad», explicó.
Consultado sobre el estado de las rutas argentinas, Rubio manifestó su preocupación por el deterioro de varios corredores nacionales, especialmente en el sur de la provincia de Buenos Aires y el acceso hacia Río Colorado y Neuquén.
«Hay tramos muy peligrosos que obligan a extremar la atención y, en muchos casos, evitar viajar de noche», advirtió.
Con más de veinte años de trayectoria familiar y una clientela construida a lo largo de varias generaciones, Mudanzas Rubio Compraventa continúa apostando por un servicio personalizado, donde la confianza ocupa un lugar tan importante como la logística.
«Muchas veces terminamos mudando a los hijos de quienes mudamos hace años. Eso habla de una relación que se construye con el tiempo», resumió “Nacho” Rubio, convencido de que, aun en tiempos difíciles, la seriedad y el trato cercano siguen siendo el mejor capital de una empresa familiar.



