El médico pediatra Nicolás Molina Fávero advirtió sobre la fuerte circulación de influenza A que afecta a niños, adolescentes y adultos en la ciudad. Aunque aclaró que se observan menos complicaciones que en otros años, pidió no minimizar la enfermedad y reforzar las medidas de prevención
Los consultorios pediátricos de Necochea atraviesan días de intensa actividad. La explicación es sencilla. Una ola de cuadros gripales se extendió por la ciudad y afecta especialmente a niños y adolescentes, aunque también alcanza a adultos de todas las edades.
Así lo describió el médico pediatra Nicolás Molina Fávero durante una entrevista en el programa Voces de la Tarde, que conduce Jorge Gómez y que se emite por Radio Noticias Necochea, donde confirmó que el fenómeno no es exclusivo del distrito sino que se replica en buena parte del país.
“Lo que estamos viendo es gripe. El virus que más estamos observando es influenza tipo A. Está pasando en todos lados y afecta a chicos, grandes y medianos”, explicó.
Según el profesional, se trata de una cepa con una capacidad de contagio muy elevada, característica que explica el importante ausentismo registrado en establecimientos educativos de la ciudad.
“Es una gripe con altísima contagiosidad. Si hay diez personas en un lugar, nueve se van a enfermar. Está a ese nivel”, señaló.
En distintos establecimientos educativos se observan cursos semivacíos y porcentajes de ausentismo que en algunos casos rondan el 50 por ciento de la matrícula, una situación que preocupa a las familias pero que, por ahora, no parece derivar en medidas excepcionales.
Molina Fávero explicó que esta cepa ya había circulado previamente en el hemisferio Norte, por lo que los especialistas conocen relativamente bien su comportamiento.
“La buena noticia es que tiene menos agresividad que otras variantes. Genera menos neumonías y menos complicaciones graves. Pero sigue siendo gripe y no hay que menospreciarla”, sostuvo.
El médico recordó que muchas veces la enfermedad es subestimada, cuando en realidad puede provocar varios días de intenso malestar.
“Es una enfermedad que nos tira abajo, que nos golpea y que puede dejarnos tres, cuatro o cinco días muy afectados”, indicó.
Respecto de los cuidados que deben adoptar las familias, recomendó concentrarse inicialmente en el manejo de los síntomas y prestar atención a posibles signos de alarma.
“Lo primero es hidratarse bien, tratar de bajar la fiebre cuando es alta para mejorar el bienestar general, descansar y dormir con una posición un poco más incorporada”, explicó.
Entre las recomendaciones destacó también el consumo de miel como complemento para aliviar algunos síntomas respiratorios.
“La miel siempre ayuda mucho”, afirmó. Sin embargo, insistió en que existen situaciones que requieren consulta médica.
“Si la fiebre supera los dos días, si aparece dificultad para respirar o si el dolor de cabeza y los dolores corporales se vuelven muy intensos, ahí ya es un motivo para consultar”, remarcó.
En cuanto a la prevención, recordó que la principal herramienta sigue siendo la vacunación antigripal, aunque reconoció que para muchos ya resulta tardía frente a la ola actual.
“La vacuna necesita al menos tres semanas para generar protección. Por eso insistimos tanto todos los años, entre marzo y abril, con la importancia de vacunarse”, señaló.
Aun así, consideró que quienes todavía no recibieron la dosis correspondiente deberían acercarse a los centros de salud para hacerlo.
Además, recomendó retomar medidas preventivas que se hicieron habituales durante la pandemia.
“Lavado de manos, ventilación de los ambientes y uso de barbijo cuando corresponde. Son herramientas simples que siguen siendo efectivas”, afirmó.
Consultado sobre la posibilidad de que se repitan escenarios como los registrados años atrás, cuando el avance de enfermedades respiratorias obligó incluso a suspender actividades escolares en algunas regiones, Molina Fávero llevó tranquilidad.
“En principio no parecería que vayamos hacia una situación de ese tipo. Estas olas suelen durar entre tres y cuatro semanas y después se autolimitan porque gran parte de la población ya queda protegida”, explicó.
No obstante, recordó que el elevado número de contagios hace que inevitablemente aparezcan algunos cuadros complejos.
“Estamos viendo menos complicaciones que lo habitual. Pero cuando hay tantos casos, siempre alguno va a terminar complicándose”, advirtió.
Mientras tanto, los consultorios siguen recibiendo una demanda creciente y las familias intentan atravesar una temporada que, una vez más, tiene a la gripe como una de las principales protagonistas del otoño necochense.








